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La Coctelera

Categoría: series

Alegando contra el mundo series

Van Der Woodsen Style

No, no les voy a hablar de moda, y sí, me ofende que hayan pensado eso cuando leyeron el título, en caso de que lo hayan pensado.

Uso a Serena Van der Woodsen como ejemplo el dia de hoy, para los que no la conocen, es uno de los personajes de la serie de loibros (y televisión) Gossip Girl (para mayor información, vaya al oráculo Google). En fin, vamos al grano dijo el cuervo.

Cinco de la tarde de un dia cualquiera, como hoy donde pasan cosas fuera de lo comun y todas pasan juntas, como si el cosmos se pusiera de acuerdo. Muere Michael Jackson, muere Farrah Fawcett y me tropiezo con una piedra como la que vaticiné en un post anterior (memorandum para mí: no escribir sobre esos temas antes de que pasen, porque pasan, es como mala suerte, si creyera en el secreto de la ley de atracción diría que atraje a la mala suerte, en fin, ¿en qué estaba?). Como iba diciendo, una nube blanca se posa sobre mi cabeza (para mi una nube blanca es lo que una nube negra para el resto de los mortales) y gracias a Jebús tenía una amiga al lado para acompañarme en el sufrimiento, mi Blair personal, que me atiborró de chocolates, papas fritas y té aromático al lado de la chimenea. Me duró unos 30 minutos la congoja, y decidí que ya era mucho. Me paré, di las gracias (miles y millones) por la terapia chocolatada, la comida es una gran consoladora en estos casos, y por los consejos de amiga, y salí a caminar por el frío, imaginandome que caminaba por nueva York. Temuco no se parece en nada a Nueva York, excepto por los lanzas que roban carteras y la cantidad ridicula de taxis que andan dando vueltas. Y ahí andaba yo, caminando sin guantes en una ciudad congelada y pensando qué hacer. No podía irme a mi casa, no quería irme a la casa. Así que cual Serena Van der Woodsen caminé como por inercia al Mall, que no es Barneys, pero es lo que hay. Di vueltas por la sección de perfumes, me probé sombreros, mi gran terapia, y buscaba un gorro de lana bonito para el frio, pero no encontré nada. No podía irme con las manos vacías, no sé qué tiene salir a comprar cosas, pero es tan o más terapéutico que una taza de té y un cerro de chocolates. Así que partí al supermercado, nada glamoroso, pero en fin, compré un tarro de crema para mi mamá y seguí dando vueltas, hasta que pasé a la seccion de artículos de oficina. Y ahí estaba, una corchetera morada, chiquita, transparente, a un precio razonable, y me dije: hace tiempo que necesitaba una corchetera, así que la compré. Después de la corchetera me sentí bien, hace tiempo que no hacía algo para mí,  y me di cuenta en ese momento que me tenía bien botada. Así que decidí tomar el Van Der Woodsen Style, y hacer lo que yo quiera, no más lo que los demás quieren o esperan, eso es para las Blairs del mundo. Yo nací para brillar, ser feliz y por supuesto no llorar por nadie. Keep it cool, que la vida es una sola como para desperdiciarla pensando en un hombre que no sabe lo que quiere (ni lo que se pierde). Dan Humphrey, so long.

p.s. la imaginación juega malas pasadas

Libros series

Gossip Girl

"You know you love me, XOXO, Gossip Girl"

Sí, la amamos, placer culpable rey de los placeres culpables esa serie de televisión, que como muchas otras, empezó como un humilde libro.

Hoy empezó la nueva temporada de mi serie favorita después de Dr.House, que será por siempre la primera. The Hamptons, verano, el príncipe Hamlet (Nate Archibald) deja su tristeza y se lanza a la vida, Romeo y Julieta (Serena Vanderwoodsen y Dan Humphrey) reviven de entre las cenizas, Bonnie y Clyde (Blair Waldorf y Chuck Bass) aún no asumen que son el uno para el otro y el principe encantador (nuevo personaje, el Lord Inglés) se interpone entre ellos. La enredadera trepadora que quedó enredada al subir, prefirió quedarse en el jardín para florecer (Jenny Humphrey).

Para quienes piensan que la serie es demasiado frívola para tomarla enserio, piénselo dos veces. Detrás de los enredos de la alta sociedad de Nueva York, se esconden mucho más que "gossips" y escándalos. Hay esenas para llorar, reír y avergonzarse. Catársis del siglo XXI, nuestra propia versión del teatro griego en un mundo donde la trajedia y la comedia ya no bastan por sí solas, y donde el drama se queda corto. Los personajes son entrañables, odiables, detestables, queridos, dan verguenza ajena y nos enorgullecen. Son nosotros y no lo son, representan lo que amamos, lo que odiamos, lo que quisieramos y lo que jamás querríamos ser.

No podía dejar de compartirlo con ustedes, que si aún no se han dejado encantar por ella, todavía están a tiempo. Dejen sus prejuicios de lado, tomen el control remoto y siéntese a sentir, mirar y soñar. Si pueden conseguir los libros, tanto mejor! ya que siempre quedan cosas en los libros que no pueden ser representadas con justicia en escena.

Mi recomendación del día de hoy. Espero que la tomen, y bienvenidos sus comentarios.